Ecuador es un pais magico y cuando de querer conocer de un lugar nuevo se trata, imaginamos lo inolvidable que puede ser… pero en esta ruta la palabra magia no fue suficiente para describir lo estupendo que fue este viaje. Siempre preguntábamos a otros viajeros como era el tour y todos nos decían: “tienen que vivirlo” y basados en esa respuesta decidimos realmente tener nuestra propia experiencia y poder motivar a otros viajeros apasionados como nosotros.

Tour con los expertos

Siempre nos recomendaban hacer el viaje con una agencia que se llama Sierra Selva, ubicada en el centro de Baños y lo queríamos comprobar, para poder luego decirles a ustedes acerca del servicio, así que no se alargó más la espera y le pusimos fecha al deseo de conocer la selva ecuatoriana.

Preparación de mochila selvática

Preparamos mochilas con todo los elementos necesarios para el viaje tales como: repelente de insectos, protector solar, linterna, toallas, funda resistente al agua, dos gorras, papel higienico… entre otros,  y nos fuimos a la agencia, luego de un buen recibimiento por parte de su propio dueño y su equipo de trabajo, nos dieron nuestra respectivas botas de caucho y nos fuimos en el bus. El recorrido vía al Puyo es de aproximadamente  dos horas,  es muy bonito y se aprecia la gran vegetación que existe.

Primera parada: El Puente

Al llegar a la primera parada, la emoción que sentíamos era indescriptible, el río pastaza estaba super crecido por las lluvias de días anteriores y observar el largo puente que se tenía que atravesar para llegar a la comunidad, daba un poco de miedo, pero más eran las ganas de entrar y empezar la aventura…

La manera cómo nos recibieron fue genial, los hombres alegres con el toque de sus tambores nos invitaron a entrar a la comunidad de la selva secundaria, mientras las niñas y mujeres danzaban alrededor de ellos. Su cultura está marcada por el medio ecológico, con todas sus posibilidades y limitaciones. Aún mantienen sus costumbres y tradiciones, así que de bienvenida dan a beber chicha fermentada en tinajas, extraído de la yuca, debido a que es el producto principal de su dieta. Todo el ritual constituye la manera de expresar sus raíces ancestrales.

Mi diseño ancentral

También tienen por costumbres pintarse los rostros con diseños ancestrales a base de achiote y a todos los visitantes les pintan con significados diferentes, en mi caso fue una mujer guerrera.

Su principal actividad económica es la artesanía, la siembra y la cosecha. Realizan preciosos collares, pulseras y zarcillos. En mi caso me lleve de recuerdo un monedero  En ese mismo espacio es donde se encuentra la espectacular serpiente boa, no tiene veneno y está totalmente adiestrada para interactuar con los turistas, fue algo extraordinario sentir su piel y cargarla, no pueden dejar de hacerlo.

Vestidas de Kichwa

Algo que nos llamó mucho la atención es su vestimenta, las mujeres se tapan con faldas y sostenes creadas por ellas mismas y nos invitaron a vestirnos como ellas para danzar.

Todas sus casas construidas de manera rural se encuentran ubicadas sobre altos palos por protección de ataques de animales como por ejemplo las serpientes.

A vencer el miedo y lanzarse

Luego de almorzar bajo una intensa lluvia, nos dirigimos al mirador de Indichuris un estratégico lugar para relajarse con increíbles hamacas ideales para dormir  y apreciar desde lo alto al río Pastaza y sus alrededores.  Para llegar aquí, nosotros partimos desde Baños de Agua Santa, Ecuador, que era donde estábamos viviendo. Allí se encuentra la agencia con la que hicimos el tour: Sierra Selva. Empezamos el recorrido de unos 90 minutos en bus, hacia el Puyo, alli se encuentra el famoso columpio más peligroso del mundo, no posee ninguna seguridad y para lograr regresar debes balancear muy bien con ayuda de otra persona para no quedar en el medio del vacío, mirar hacia abajo enciende la adrenalina de cualquier valiente, debo confesar que al principio no tuve el valor de hacerlo, pero luego de unos minutos no pude dejar que el temor se apodera de mí y decidí hacerlo, dejando atrás la cobardía y créanme que ha sido lo máximo!!!!

Durante el día comimos piña y cacao (fruta) que se dan en la selva y con energía iniciamos el camino, generalmente se hace un paseo en canoa, pero ese día no pudimos hacerlo por la fuerza del río debido a las lluvias, así que empezamos a pie la aventura.

Perdidos en la selva?

Y cuando menos lo esperábamos empezamos a tomar algunas fotos y perdimos de vista al grupo, fue en este momento que empezamos a sentir miedo porque no sabíamos por dónde continuar caminando, lo más terrible es que empezaba a caer la noche y la batería de la cámara y los teléfonos era baja….